Menudo ambientazo había en la pista del Estadi y en las pruebas de ruta. Ha sido espectacular y me lo he pasado en grande sintiendo de cerca el cariño tanto de los atletas como del público. Es una experiencia que no olvidaré jamás.
Los aficionados, tanto en el centro de la ciudad siguiendo las pruebas de marcha y maratón, como en el Estadio, en las sesiones de mañana y tarde, no han dejado de hacerse fotos conmigo. Me hecho miles!!! Las que más me gustaban eran las que me hacían con niños o con personas con alguna discapacidad. Era muy entrañable ver las caras que ponían cuando me aproximaba a ellos y les chocaba la mano o les enseñaba mi ya famoso Barnisaludo!! Verles la cara de felicidad era la mejor recompensa que podía desear.
El cariño del público ha ido creciendo día a día. Cada vez la Barnimanía iba en aumento. Poco a poco se veían más camisetas de Barni, y otros productos de merchandising con la figura de la mascota como protagonista. Me encanta que los aficionados se lleven un recuerdo mío de estos campeonatos!!!
De todos modos, la mayor pasión por Barni se vivía en las sesiones matinales en la grada infantil. Esta grada se llenaba cada mañana de jóvenes aficionados que daban color y ánimos a las sesiones menos pobladas de público. Cada vez que Barni aparecía en pista se desataba la locura. Gracias chicos por vuestros gritos y aplausos!!
Y si los aficionados han demostrado su cariño a Barni, también lo han hecho muchos de los atletas participantes. Las vueltas de honor con los ganadores han sido muy variadas y divertidas. Algunos me han llevado en volandas y en diferentes posiciones. Todavía recuerdo al campeón de jabalina, el noruego Thorkildsen que me llevó a sus espaldas boca abajo y luego me volvió a poner de pie de un sólo movimiento. He de reconocer que pensaba que no saldría vivo de esa. Pero fue muy simpático conmigo y el gran campeón controló la situación en todo momento. También he podido coger en brazos a algunos de los atletas, tanto masculinos como femeninos, tirarme al suelo con ellos, abrazarme emocionado y muchas otras cosas más.
Pero sin duda, los mejores momentos eran las vueltas de honor con los atletas españoles. El griterío del público les animaba a jugar, a bailar conmigo y yo me lo pasaba en grande con ellos. El abrazo emocionado entre Nuria Fernández y Natalia Rodríguez en el 1500 femenino fue muy bonito, y poder abrazarme con ellas fue para mi todo un lujo. Y si las chicas me hicieron feliz, imaginaos los chicos Casado y Olmedo, que incluso llegaron a mantearme delante de la zona de tribuna. Lástima que Marta Domínguez se quedara a las puertas del oro en el 3000 obstáculos porque si llega a ganar me había prometido bañarse conmigo en la ría. Jesús España y José Luis Blanco fueron otras de las vueltas de honor más aplaudidas por el público y se prestaron a mis juegos y celebraciones. Incluso hicieron conmigo el Barnisaludo!!
La entrega de Chema en la maratón tuvo su merecido reconocimiento en las calles del centro de la ciudad. Fue espectacular la pequeña vuelta de honor que pudo hacer en la recta de llegada de la prueba. El público que abarrotaba la zona le agradeció su esfuerzo con una gran ovación mientras él se emocionaba agradeciendo al público sus aplausos. Yo también lloré! A Chema le hicieron mucha gracia mis gafas de sol, que eran una imitación de las suyas. Él me las quería cambiar y al final se las acabé regalando. Es un campeón tanto dentro como fuera de la pista y se lo merece todo!!
Y así, con fotos, saludos, aplausos, celebraciones y vueltas de honor he pasado la semana más bonita de mi corta vida. Espero que los aficionados no se olviden de mi, porque yo de ellos nunca me podré olvidar.
Un Barniabrazo!!
Barni































